PRÁCTICA 2. AUTOBIOGRAFÍA LITERARIA Y VISIAL EN PANDEMIA

¡Hola a quien esté leyendo esto! Antes de empezar, quiero presentarme. Me llamo Andrea y tengo diecisiete años. Me han pedido que cuente un poco cómo viví yo la pandemia (¡hace dos años ya, madre mía!). Como sabréis calcular si se os dan mínimamente bien las mates, a mí la pandemia, en marzo de 2020, me pilló en 3° de la ESO, con quince años. En ese momento, se me fastidiaron muchos planes (como a todo el mundo, imagino...).

Pocos meses antes de que nos confinaran, me había apuntado con mi amiga Lucía al «Hidden Book Club», un club de lectura que se organiza mensualmente en la librería 80 Mundos y al que iban algunxs compañerxs de nuestro instituto. Ya habíamos ido a un par de reuniones presenciales, en las que habíamos disfrutado mucho, pero la pandemia nos obligó a trasladar nuestras bonitas sesiones a un frío Google Meet.

Recuerdo que el primer libro que comentamos virtualmente, a finales de marzo, era «La música de los prodigios» de Costa Alcalá: una fantasía de libro ambientado en el siglo XVIII. Y yo pensaba que el mundo antiguo era aburrido... (ahora estoy planteándome estudiar Historia en la uni, cómo cambian las cosas). Bueno, el club de lectura continuó cada mes y descubrí libros que me gustaron muchísimo, como «Los años del silencio» de Elaine Vilar Madruga, «Tocar el cielo» de Haizea M. Zubieta o «Chicas salvajes» de Rory Power. 

Hubo otros que disfruté menos, como «La Leyenda del Cíclope 2: El secreto de T» de Nando López. A ver, que no se me malinterprete... el libro estaba bien, pero me pareció un poco infantil y yo quería algo más challenging (¿cómo se dice esto en castellano? perdón, tanto tiempo en Twitter acostumbrada a mezclar idiomas...). En nuestro Meet, se lo comenté a Carmen y a Sara, las responsables del club de lectura, y me dijeron que, claro, que era un libro destinado a un público más joven. ¡Ahí entendí todo!

En fin, leí bastante en cuarentena, porque, además, mientras preparaba las lecturas del «Hidden Book Club», iba leyendo también algunas historias que subían a Wattpad: algunos eran fanfics de mi grupo favorito, One Direction, y otras eran historias que se inventaban las propias usuarias. Yo, al final, las que más disfrutaba eran las de amores complicados y difíciles, típica trama de chico malo - chica buena (ahora lo pienso y digo, uf, cómo me había comido la cabeza el patriarcado).

Además,también hablé mucho con mis amigas por WhatsApp y por videollamada. Como no teníamos mucho que hacer, aparte de las cosas del insti, solíamos comentar las pelis y las series que estábamos viendo. Yo recuerdo ver la peli de «Maléfica», que me pareció brutal, y me enganché a una serie que se llama «Las chicas Gilmore», que trata de la vida de Rory, una niña de mi edad más o menos, y de su madre, Lorelai. A la niña le encanta leer y su madre está un poco loca. Es muy divertida y, como tiene tantas temporadas con tantísimos capítulos, mi hermana y yo estuvimos viéndola durante muuuuuchas semanas seguidas. También recuerdo que se puso de moda por ese tiempo ver Twitch: mis amigos me recomendaban todo el rato a Ibai y a IlloJuan y al final piqué. ¡No os creáis que no aprendí nada viéndolos! Conocí muchos videojuegos, que para mí era un mundo muy lejano, y ahora me he comprado una Switch para jugar en casa.

Bueno, ya os he contado un poco mi vida. La conclusión es que en cuarentena hice muchas cosas y me alegro pero, POR FAVOR, como nos vuelvan a encerrar, yo me vuelvo loca de la cabeza. Hala, me voy a seguir estudiando, que tengo examen de Literatura Universal mañana.

¡Chaoooooo!



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